Cómo llevar a tu diseño web estrategias comerciales como la de IKEA

Cómo llevar a tu diseño web estrategias comerciales offline

Cómo llevar a tu diseño web estrategias comerciales como la de IKEA (por poner un ejemplo)

Es posible llevar a tu diseño web muchas de las estrategias comerciales que utilizan los negocios offline, como IKEA o cualquier supermercado. ¿Las descubrimos?

Ya sabes que el marketing es una técnica que no se limita al mundo offline. Hay cientos de estrategias basadas en el marketing que se diseñan especialmente para negocios online. Pero las bases son las mismas para todos. Apuntar a las emociones (al corazón y a “las tripas” del consumidor), la seducción, acortar el tiempo de toma de decisiones, crear un entorno amistoso, etc., son solo algunas de estas estrategias. No todas se aplican tanto en el mundo online como en la vida real, pero sí muchas de ellas.

De las mejores estrategias comerciales para trasladar a tu diseño web es de las que vamos a hablar aquí.

Estrategias más habituales en comercios offline

Cuatro de cada diez personas reconocen que gastan más de lo previsto inicialmente, y es que el 65% de las decisiones de compra se producen estando ya en el punto de venta. Un dato llamativo es que, de éstas, casi la mitad, son compras realizadas por impulso (este tipo de compras no tienen su “traducción” al diseño web más que tal vez en casos de tiendas online).

¿Qué estrategias usan los comercios offline para fomentar el consumo?

Voy a enumerar y explicar brevemente unas cuantas, aunque no tienen por qué tener su correspondiente estrategia en el diseño web. Más abajo verás cuáles sí que puedes replicar en tu sitio o pedir a tu diseñador web que lo haga.

El juego de los sentidos

Generalmente los comercios usan nuestros sentidos para producir sensaciones. Dependiendo del tipo de tienda, se usan unos u otros sentidos en mayor o menor medida.

Los más usados son el sentido del oído (música no estridente, ya que favorece que vayas más lentx al recorrer el establecimiento) y la vista, usando los colores principalmente (en la pescadería se usan colores blancos o azulados para que resalte la frescura del pescado, mientras que en la carnicería se usan los colores rosados para que resalte el rojo de las carnes).

También es habitual ver en supermercados personas que nos ofrecen probar productos, sean colonias o queso, apuntando así al olfato y al gusto.

Disposición de las estanterías

Esto ya no es ningún secreto.

Todas las tiendas, grandes y pequeñas, supermercados, etc., disponen sus productos de forma que puedan influir en la compra del consumidor. Está demostrado que los productos a la altura de los ojos o un poco por debajo se venden más. Algunas de las chucherías estarán a la altura de los ojos de los más pequeños. Otras se colocan en las cajas, junto con caprichos de última hora, para incentivar la compra por impulso que menciono más arriba.

Los productos básicos, al final de la tienda

Tampoco es ningún secreto.

Los productos de primera necesidad y recurrentes (pan, leche, productos de limpieza o droguería…) están al fondo, de modo que tenemos que recorrer gran parte de la tienda. Durante el recorrido, pasaremos por productos que no teníamos pensado comprar o no necesitamos, pero que al final acaban en la cesta.

En este principio, llevado al extremo, se basa el gigante IKEA, siendo altamente efectivo obligarnos a pasar por todos los departamentos para encontrar la salida. Son unos genios.

Cajas de salida, compras de impulso

Sea en las cajas de salida de supermercados, en la panadería de debajo de tu casa, o en el minúsculo estanco, encontrarás siempre al lado de la caja esos productos que suponen un muy pequeño gasto. Los “caprichos”: Bolígrafos chulos, chicles y caramelos, productos en oferta… Aquí se colocan también, por ejemplo, las maquinillas de afeitar o las pilas que, aunque no sean un capricho, sí es habitual tener en casa más de la cuenta.

Convertir la compra en una experiencia satisfactoria

La experiencia de compra debe resultar algo positivo y satisfactorio. La compra debe ser fácil, placentera, sin problemas ni obstáculos. Ahora, por ejemplo, las colas que se forman en las cajas de salida de los supermercados se han reducido mucho en comparación con las de hace unas décadas.

Las emociones

Conseguir seducir al consumidor, captar no solo su atención (racional) sino también su corazón (emocional) es crucial también. Esto se consigue más a través de las campañas publicitarias, como la de La Lotería de El Gordo, entrañable y muy efectiva.

Otras apelan a los jóvenes, con mensajes que les resultan atractivos, como el de vivir la vida a tope, por ejemplo. Otros apelan a necesidades o problemas que tiene los consumidores, para generar empatía en ellos y que les sea más fácil comprar su producto, que resuelve ese problema que tienen. Ejemplos: los que están hartos de rascar y rascar o frotar y frotar para que algo quede realmente limpio, los que necesitan una ortodoncia, un implante o un lifting… Hay de todo tipo. Estos apuntan especialmente al “dolor” de sus clientes potenciales.

Hablarte de tú a tú

Los anuncios funcionan porque “nos hablan” a cada uno de nosotros individualmente. Esta “categoría” podría incluirse en la de las emociones.

Ventas online: tiendas, productos e info-productos

Esas son algunas de las estrategias utilizadas en marketing en general. En un momento vamos a pasar a ver cómo trasladar algunas de ellas al diseño de tu sitio web.

Pero antes quiero hacer un inciso sobre los sitios web que van a vender productos, y no servicios, creando tiendas online. Tiendas que, en principio, son desconocidas para el público general. Éste es un negocio online especialmente duro.

Si es harto difícil alcanzar un alto rendimiento en un sitio web que vende servicios (informáticos, coaching, terapia o psicología, etc.), lograr el éxito con el e-commerce lo es aún más. Tendrás que dejar tu proyecto en manos de expertos, sí o sí (yo no lo soy. Las tiendas online no son mi especialidad).

Aunque no te lo parezca, lo siguiente es una estrategia más que debes tener en cuenta en el diseño web de tu negocio. Tal vez incluso debe ser lo primero que has de plantearte si estás pensando en vender productos o info-productos (libros, cursos, …).

Lamento comunicarte que, si tienes una tienda online desconocida, el hecho de que el usuario ejecute la acción de comprar es muy improbable ya que implica dar sus datos personales, teclear su tarjeta y soltar la pasta, que es lo que más duele.

Para que un usuario ponga en riesgo todo lo anterior, ha de sentirse muy seguro. Y no es el caso en tiendas online sencillas que no están respaldadas, bien por una imagen offline ya conocida por el usuario, bien por otras tiendas online más grandes como Amazon, Emagister, Groupon

Es decir, si yo conozco un gimnasio que hay cerca de mí y tiene un sitio web, es más probable que me fie y compre un bono de 12 meses online. Pero rara vez buscaré en Google con intención de compra un gimnasio desconocido a través de su sitio web.

Igualmente, si llego a un sitio web desconocido y en él venden algún producto a través de Amazon o plataformas populares, me siento segura, porque la venta está siendo respaldada por otros más grandes que me inspiran más confianza.

De modo que, si estás pensando en crear una tienda online exclusivamente, con tu propia logística etc. sin ser conocido, buena suerte. Tienes un largo camino por delante (que no digo que no vaya a tener éxito, cuidado. Solamente que será complicado y te llevará tiempo lograr la confianza de los consumidores).

Y si tu negocio online vende servicios (informáticos, diseño, asesoría, coaching, terapia, etc.) cíñete a vender eso, servicios. No trates de vender productos ni info-productos. El porcentaje de ventas es ínfimo en estos casos.

Si acaso, promociónalos en tu sitio pero véndelos en plataformas que el usuario conoce, como los mencionados.

Yo, por ejemplo, vendo mis libros sobre SEO en Amazon, no en esta web, porque sé que aquí no me lo comprará nadie. Soy consciente de que Amazon se llevará la mayor ganancia. Pues vale, porque si intento vender mis libros aquí, mis ventas serán poco mayores de cero.

Y tras este inciso, volvamos al tema que nos ocupa: cómo llevar a tu diseño web estrategias comerciales offline.

Cómo llevar esas estrategias comerciales a tu diseño web

Junto con tener siempre presente que tienes que apuntar a las emociones y necesidades que puedes cubrir para tu cliente potencial, una de las estrategias más importantes de las que he expuesto arriba y que tienen su réplica en el mundo online, es trazar una ruta que dicho cliente potencial recorra dentro de tu web (tanto en una misma página entre páginas).

Define la “acción superior”

Para trazar una hoja de ruta hay que saber a dónde se va. Sin esto, es imposible llegar a ningún sitio concreto.

Por eso lo primero que has de hacer es definir lo que he llamado la “acción superior”. La acción que prevalece sobre todas las demás.

Teniendo en mente que tu objetivo último es vender tus servicios, responde a las preguntas:

  • ¿Qué quiero que haga mi cliente en la web por encima de todas las demás cosas?
  • Cuando esté en tu web, ¿cómo vas a lograr que llegue a ti personalmente?

Esa será tu acción superior.

La que tiene que estar mejor diseñada. Colocada en lugares estratégicos. Sin que otras llamadas a la acción generen conflictos de intereses. Si un usuario encuentra varias llamadas a la acción, lo más seguro es que se vaya de la web sin ejecutar ninguna.

¿Qué tipos de acciones?

Las acciones más comunes en la mayoría de los sitios web de servicios son las incitaciones a la suscripción a través de un formulario de registro (email marketing).

Existen otras acciones que pueden ser más o menos efectivas:

FOCO DE ATENCIÓN / LLAMADA A LA ACCIÓNEFECTIVIDAD
Secciones o enlaces a otras páginas (páginas “sobre nosotros”, opiniones…)efectiva pero solo para generar confianza, no para vender – vender
Secciones que resaltan los últimos posts del blogpoco efectiva para vender como tal
Botones de redes sociales para que te siganmedio efectiva a largo plazo
Formularios de suscripciónpoco efectiva para vender como tal (más abajo te doy más detalles)
Vídeos de YouTubesi lo haces muy bien, puede ser efectiva para vender
Páginas de venta de productos o info-productos, directamentepoco efectiva y distrae de la venta de tus servicios principales
Formularios de contactopara mí, junto con un número de teléfono, la más efectiva, porque el cliente potencial se pone en contacto contigo de forma activa y esa es tu oportunidad

Para mí, las únicas que funcionan realmente son los formularios de contacto, siempre y cuando sean prominentes, que prevalezcan sobre otras llamadas a la acción.

Verás.

Si diluyes el impacto de tu acción superior añadiendo otras acciones con igual atractivo o incluso mayor, entonces estás desviando la atención del usuario. Y recuerda, cuantas más llamadas a la acción, menos acción surgirá por su parte. Se agobia.

Si lo que quieres es que se ponga en contacto contigo para poder explicarle por qué tu servicio es el que más le conviene, entonces lo mejor es que tu “acción superior” sea añadir un teléfono y/o un formulario de contacto en sitios estratégicos.

Pero, si cerca de esa sección, atraes la atención del usuario…

  • diciéndole que vendes un libro estupendo con un % de descuento y le mandas allí con un enlace;
  • o diciéndole que vaya a tu canal de YouTube a ver un vídeo;
  • regalándole un eBook tan estupendo si se suscribe a tu blog;
  • etc.,…

entonces estás desviando el foco de atención, que es el formulario, el contacto personal, tu oportunidad de hablar o comunicarte con esa persona personalmente.

Así que piensa MUY BIEN cuál es tu “acción superior” y NUNCA dejes que otras posibles llamadas a la acción distraigan al usuario de ella.

Una palabra sobre el email marketing = las suscripciones

No hace mucho escribí un post en el que explicaba por qué el email marketing es una estrategia al alcance de muy pocos desde el punto de vista intelectual y daba mis razones para no usarla (sí, tengo formulario de suscripción y suscriptores, pero en un lugar no prominente. Me da igual realmente si alguien se suscribe o no, sinceramente. En ese post descubrirás por qué).

Me baso en los resultados reales que el email marketing logra. Una tasa de conversión por debajo del 1%. Como sabes, la tasa de conversión hace referencia al tanto por ciento de personas que finalmente compran tus servicios. En el caso del email marketing, se trata del porcentaje de personas suscritas a un blog que reciben una serie de emails de venta que finalmente se convierten en compradores.

Para imaginar si el email marketing funciona o no, simplemente haz un repaso de todos los blogs a los que estás suscritx. De todos esos emails que recibes, ¿cuántos abres siempre? (tasa de apertura). En mi caso: cero. Van todos a la basura sin abrir, aun conociendo a sus remitentes.

Si tú abres todos los emails de suscripciones, eres un bicho raro. La tasa de apertura es alrededor de un 18%.

Por eso me gustaría que leyeses ese post para que te des cuenta de que el email marketing realmente no es una buena estrategia, ni logra los espectaculares resultados que muchos aseguran (a menos que tengas unas habilidades de ventas y oratoria excelentes, y eso no se aprende en dos patadas ni con un cursillo de YouTube).

La ruta que ha de seguir el cliente potencial

Se trata de diseñar la ruta del consumidor (cliente potencial en el caso online) lo primero.

Si conoces a tus clientes potenciales, sabrás cuáles son sus procesos mentales en general. Si no conoces muy bien cuáles son sus necesidades y “dolores”, entonces difícilmente conocerás sus procesos mentales y por tanto te será prácticamente imposible diseñar una ruta (calculada al milímetro, como la de Ikea) que deberá recorrer.

Determinar tu nicho de mercado y sus dolores no es algo trivial. Tu sitio web será un fracaso si no pasas por ese trabajo de identificación, que es uno de los pilares del éxito de tu negocio online.

Atraer al cliente potencial a tu sitio web

En realidad esta ruta se inicia fuera de tu página, ya que comienza por atraer al cliente potencial hasta tu sitio web. Esto lo consigues generalmente por dos medios: las redes sociales y visibilidad en internet, es decir, tener un buen posicionamiento orgánico (optimización SEO).

De esta forma estás generando tráfico a tu web.

Pero no vale cualquier tipo de tráfico, solamente sirve el tráfico “cualificado”, es decir, el tráfico adecuado a lo que tú ofreces en tu página web, el tráfico de esos clientes potenciales: quienes realmente te necesitan, buscan activamente en internet y están preparados a pagar por aquello que desean.

Por ejemplo, a este blog llegan muchas personas porque han buscado “adquirir dominio y alojamiento paso a paso”. Sí, me genera muchísimo tráfico porque salgo la primera en Google, pero nada más. Búsquedas como esa no me van a “traer” visitas de clientes potenciales. Quienes sí son mis clientes potenciales son los que llegan por otros términos derivados de “diseño web coaching” o “diseño web para psicólogos”. Ese es el tráfico cualificado, el activo, el que nos vale de verdad.

Genera empatía (o, al menos, interés)

Ten en cuenta lo siguiente para el resto del post:

Cuando el cliente potencial ya ha llegado a tu web, EL USUARIO ESCANEA, NO LEE. Por el contrario, Google LEE, NO ESCANEA. Por ello siempre debes encontrar un equilibrio.

En parte, tus páginas van dirigidas al usuario y en parte, a Google. Recuerda esto siempre. Tanto en tu página de inicio como en el resto.

Sigamos con la empatía.

Como se supone que conoces muy bien a tu nicho de mercado, es decir, a tus clientes potenciales, se supone también que conoces al dedillo sus necesidades, sus preocupaciones, sus deseos, su dolor.

Entonces ahora lo que tienes que hacer es empatizar con ese dolor de tu cliente potencial. O al menos generar interés.

¿Qué le duele? ¿Cuál es su preocupación o necesidad? Resáltala lo antes posible en las páginas en las que aterrizan tus clientes potenciales. Al haber sido capaz de identificar bien pronto el dolor del cliente potencial, éste se siente comprendido. Es la conexión emocional, has llegado a sus tripas o a su corazón, esperemos.

Recuerda también apelar a tu cliente ideal utilizando la 2ª persona del singular. Háblale de tú a tú, personaliza tu mensaje, compréndele y hazle sentir que es el único a quien te diriges.

Traza el camino a la acción

Una vez establecida la conexión emocional, has de continuar trazando la ruta por la que debe caminar.

Muéstrale las opciones (si es que hay varias) que ofreces para resolver su problema, eliminar su dolor o satisfacer su necesidad. Tal vez, solucionas problemas similares con diferentes matices. Dale a escoger. Muestra las diferentes soluciones y que él o ella elijan la/s que mejor se adapte/n a sus dolores o necesidades.

En esta etapa el usuario se interesará y navegará por la web, buscando diferentes opciones o modalidades de lo que sea que ofreces, precios, información sobre ti… cuanto más interesad esté, más tiempo permanecerá en la web y más probabilidades habrá de que realice la acción superior.

Dale confianza y explica beneficios – proceso de toma de decisiones

El ser humano cree que toma decisiones basadas en el “juicio”, es decir, de forma racional, pero no es así. Nuestro cerebro suele tomar las decisiones inconscientemente, y mucho antes de que lo sepamos de forma consciente.

Por ejemplo: te invitan a una fiesta y tienes que decidir si vas o no.

La intuición – el cerebro más primitivo

Tu intuición, instalada en tu cerebro más primitivo – el reptiliano –, y sede también del inconsciente, te habrá indicado desde el principio si “quiere” ir o no.

Esta parte del cerebro es la más antigua, que compartimos con los reptiles, y es la que se ocupa de respirar, rascarte o salir corriendo en caso de peligro, sin tener que decidirlo conscientemente.

La emoción – el sistema límbico

A la intuición se sumará el sistema límbico, sede de las emociones. La emoción o emociones que te ha provocado ser invitada a la fiesta juegan también un papel decisivo, junto con tu intuición preliminar. Es muy posible que no hayas “registrado” conscientemente tales emociones, por cierto. Pero haberlas, haylas. Tal vez sientes gran expectación y alegría ante la perspectiva o tal vez no te apetece nada por algún motivo “recóndito” de tu cerebro.

Esta parte del cerebro es la que hace que sientas miedo, repugnancia o tristeza (3 emociones básicas del ser humano). La compartimos con todos los mamíferos. Ellos también sienten miedo, sorpresa o ira. Piensa en un mono enfadado o en un perro que salta y mueve la cola de contento.

La razón – el córtex  

Aun así, es posible que trates de tomar la decisión de forma racional y le des vueltas a tu intelecto durante un tiempo. Pero, por lo general, aunque creas que has tomado la decisión de forma racional, la mayoría de las ocasiones terminarás haciendo lo que te dijo tu intuición en cuanto fuiste invitado junto con la emoción que se le unió, ya que estas dos tienen una influencia de 80 sobre 100 en tu toma de decisiones.

El córtex es la parte más externa del cerebro, la masa gris. Es donde reside la razón, la lógica, el intelecto. El ser humano es el que más ha logrado desarrollar la corteza cerebral, de ahí que nuestra inteligencia sea superior a la del resto de los animales.

En definitiva, en el espectro total de una decisión, el inconsciente y las emociones influyen alrededor de un 80%, mientras que nuestro cerebro racional influye solo un 20%, aunque pensemos que hemos decidido basándonos en datos objetivos (como puede ser una lista de pros y contras o pasarnos noches sin dormir antes de tomar una decisión sobre algo).

En otro sentido, hay quienes también aseguran que el 80% de nuestras decisiones son emocionales y solo el 20% racionales (ojo, que esta afirmación es similar pero no es la misma que he hecho antes).

Inspira Confianza

Generar confianza, además de la empatía de la que hablaba más arriba, es también importante para esa parte inconsciente de la toma de decisiones.

Hay docenas de formas de hacerlo en un sitio web:

  • Testimonios, opiniones y reseñas de clientes anteriores,
  • datos de contacto bien diseñados,
  • una buena página “Sobre mí” (que jamás debe estar entre las primeras del menú)
  • o incluso ofrecer alguna garantía, etc.

Resalta los beneficios

También hay que abordar la parte más racional (ese 20%) del cliente potencial porque, como decía antes, también influye aunque sea en menor medida. Para ello podrías, por ejemplo, hacer un listado de los beneficios reales de adquirir tu servicio o producto.

Esta parte racional del usuario también entra en juego en su toma de decisiones. De hecho, la usamos siempre para justificar nuestra decisión y así, nos quedamos más tranquilos, creyéndonos de verdad que ha sido una decisión de lo más meditada y calculada (mira que somos lelos). :joy:

El sentido de la vista

En las páginas estáticas de un sitio web, evita textos demasiado largos y/o mal maquetados. El usuario sentirá sopor. Recuerda que el usuario de internet escanea, no lee. Si ve una parrafada de dos kilómetros, pondrá pies en polvorosa para ir a buscar algo más ligero que digerir.

Usa la maquetación del diseño web para segmentar textos demasiado largos y también para guiar al cliente ideal hacia los puntos que comentaba arriba.

Usa colores acordes con tus colores corporativos pero en cuanto a los textos de párrafo, usa un color fácil de leer. Generalmente gris oscuro o negro, sobre fondo blanco. Evita grises claros, quedan muy bien pero son difíciles de leer. Cuidado con los colores chillones. Para algunas cosas están bien, pero no abuses de ellos porque cansan.

Llamadas a la acción y enlaces

No puedes “embutir” todo lo anterior en una sola página.

Tendrás que usar llamadas a la acción y sus enlaces correspondientes. De esta forma estarás continuando el trazado de ese camino, haciendo que el usuario recorra diferentes lugares importantes de tu sitio para generar esa confianza y empatía (que han de ser genuinas, desde luego) y que, en última instancia, realicen una acción. Ya sea solicitar presupuesto, pedir más información, concertar una cita, suscribirse o poner un producto en su cesta de compra.

Respecto a compras online, recuerda lo que decía al principio de este post.

En mis posts sobre llamadas a la acción siempre hago una distinción. Hay llamadas a la acción explícitas y llamadas a la acción implícitas.

Las implícitas son aquellas que no piden que hagas nada de forma manifiesta. En una página de inicio, por ejemplo, podemos poner tres imágenes con un texto descriptivo, además de un enlace que lleve a tres diferentes páginas. La imagen de abajo no usa el texto descriptivo, sí los enlaces.

Las explícitas te piden expresamente que hagas algo, generalmente mediante

  • un imperativo: “suscríbete”, “ponte en contacto”, “pide tu presupuesto”, “descarga tu ebook”
  • un infinitivo: “comprar”, “solicitar”, “descargar”…
  • preguntas inductoras: “¿Tienes alguna duda?”, “¿Quieres que hablemos?”, “¿Te gustaría probar?”

Pónselo todo “a huevo”

Todo el camino anterior, que al final lleva a lugares donde quieres que el cliente ideal ejecute una acción u otra, ha de ser, fácil no. Lo siguiente.

Pónselo todo a huevo. Hazle las transiciones de un lugar a otro lo más fáciles posible. Piensa que los usuarios en internet van a 200 por hora y lo último que quieren es perder tiempo en buscar.

Demasiados servicios y páginas en la web

Evita también tener demasiados servicios y demasiadas páginas. Esto solamente agobia al cliente potencial. He visto sitios web (diseñados por profesionales) que contenían más de 30 páginas y/o servicios. Esto es una atrocidad.

A veces se hace porque no se tiene claro el nicho de mercado y se quiere abarcar todo, pero así lo único que consigues es no llegar a nadie. Estas intentando matar moscas a cañonazos, en lugar de identificar tu nicho de mercado.

Experiencia de usuario gratificante

Has de conseguir que navegar por tu diseño web, hacia cualquier punto, sea una experiencia satisfactoria, gratificante, incluso interesante . El usuario o el cliente ideal debe encontrarse a gusto y el mayor tiempo posible en el sitio.

Elimina los estorbos del diseño de tu web

Y por último, suprime TODO aquello que pueda entorpecer al cliente en potencia a la hora de ejecutar la acción que deseas (que te llame, que rellene el formulario de contacto, que se suscriba).

¿Y qué elementos son esos que pueden ser un estorbo?

Todo lo que pueda suponer un desvío de su atención al foco.

Si tu intención es que el usuario solicite presupuesto o información, por ejemplo, ¡no le pongas otras llamadas a la acción más atractivas en la misma página! Que te siga en las redes sociales, que se suscriba, que descargue un regalo, un info-producto que podría comprar… ¿Qué quieres, que te compre el servicio o que compre tu eBook? ¿Que se suscriba y no vuelvas a saber más de ella o que te pida presupuesto?

Todo esto puedes hacerlo, claro que sí, pero JAMÁS en lugares en que se cree un conflicto con la acción “superior”.

Elimina todo tipo de ruido que desvíe la atención de tu objetivo principal.

Conclusiones

Hay muchas más acciones que puedes realizar en tu diseño web para replicar las estrategias comerciales offline.

Pásate por el Tutorial de diseño web inteligente. O tal vez te ayuden algunos de los siguientes enlaces, donde te explico más en profundidad algunos de los aspectos psicológicos del diseño web, o cómo crear una buena página de inicio.

Lo importante es que puedas llegar a lograr que tus clientes potenciales se dirijan al lugar que habías previsto en tu diseño web. Eso es el éxito. Lo demás, paparruchas.

Ahora me pregunto, ¿qué estrategia de las anteriores vas a implementar de inmediato? ¿Qué otras estrategias comerciales offline conoces que puedan ser beneficiosas para llevarlas al diseño de nuestros sitios web? Si tienes sugerencias, ten por seguro que tanto yo como el resto de lectores, ¡tomamos nota!

Por eso, me encantaría leer tus comentarios. Y si te parece que lo merece, comparte en tus redes sociales.

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